Que ya no te habían encontrado nada en el esófago habíamos cantado victoria, cuando al iniciar el año tan lindo, no imaginé que las sorpresas de este nuevo ciclo serían sombrías, hoy es el peor día de mi vida. Yo no he sido tan fuerte como tu, me ha hecho falta más pueblo, ne ha hecho falta ser más humilde. Yo quiero tener tu entereza cuando me vaya a morir. Después de ésta, papa, ya cualquiera otra muerte será más asumible, incluso la de mamá, porque tendré el corazón templado, preparado 

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